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Reseña: No puedo dormir, me come el payaso

Título: It (eso)
Título original: It
Autor: Stephen King
Editorial: DEBOLS!LLO
Precio: 11,50 €
Sinopsis: ¿Quién o qué mutila y mata a los niños de un pequeño pueblo norteamericano? ¿Por qué llega cíclicamente el horror a Derry en forma de un payaso siniestro? Tras veintisiete años de tranquilidad una antigua promesa infantil les hace volver al lugar en el que vivieron su infancia como una terrible pesadilla. Regresan a Derry para enfrentarse con su pasado y enterrar definitivamente la amenaza que los amargó durante su niñez. Saben que pueden morir, pero conocerán la paz hasta que aquella cosa sea destruida para siempre. It es una de las novelas más ambiciosas de Stephen King, donde ha logrado perfeccionar de un modo muy personal las claves del género de terror. 

Lo primero, tengo que decir que este libro no es una típica historia de terror, con un payaso que mata niños y sangre y más sangre por doquier. No, si pensáis eso estáis muy equivocados, pues It es mucho más complejo que todo eso. Es muy especial. Para empezar, no es realmente un payaso. Es un ser que se se transforma en lo que quiere sin mostrar su forma original, aparece cada cierto tiempo, la lía parda y se va de nuevo para hibernar, como una especie de ciclo.

Una de las víctimas de la inundación había sido hallada en Bucksport, a unos cuarenta kilómetros de distancia. Los peces le habían comido los ojos, tres dedos, el pene y la mayor parte del pie izquierdo. Agarrado por lo que restaba de sus manos, había aparecido al volante de un Ford.


Los niños que luchan contra ESO son los típicos pringaillos del barrio. Está Bill, el tartamudo; Ben, el gordo; Richie, el gafotas; Eddie, el asmático; Mike, el negro; Stan, el judío; y Beverly, la chica (por cierto, son super monosos). Por esos motivos los matones se meten con ellos (sí, lo que les faltaba, porque un monstruo asesino no era suficiente). Por separado no son nada, pero unidos tienen una "magia especial", que es lo hace que sean capaces de enfrentarse al payaso y a los matones.

Hablemos de los taraumas (sí, tarauma), porque hay uno cada aproximadamente diez páginas. Estás tan tranquila leyendo y de repente te sueltan algo raro, grotesco, sangriento, pornoso, o todo a la vez. Al principio te quedas así, pero después te acostumbras. Porque la verdad, este es uno de los encantos del libro, y sin los taraumas no sería lo mismo. Pero no es para tanto, porque realmente, el mundo es así, no hay motivo para escandalizarse. Hay homofobia, racismo, maltrato, pederastia, acoso escolar, asesinatos, violencia, indiferencia, violadores, psicópatas... No todos los libros van a ser de Yupieslovaquia.
 
 -Flotan-gruñó la cosa-, flotan, Georgie. Y cuando estés aquí abajo, conmigo, tú también flotarás.
 

Se cuentan dos historias simultáneas: cuando los niños son pequeños y luchan contra ESO, prometiendo volver si ESO aparecía de nuevo; y cuando ya adultos se enfrentan al monstruo otra vez. La forma en la que se compaginan las dos tramas es genial, todo encaja a la perfección, yendo adelante y atrás en el tiempo, descubriendo lo que pasó hace años a la vez que recuerdan los personajes y sin perdernos en ningún momento. Y la manera en la que se juntan las dos batallas finales cuando termina el libro es estupenda.
La batalla final. He de decir que al principio aluciné, porque es un poco: WTF? A ver, era lógico que no puedes luchar con un montruo como ESO de forma simple, con una estaca o una pistola de agua bendita...pero cuando empezó a hablar que si del universo, de galaxias en las uñas de los pies, de vomitar planetas y no-sé-qué-más-del-macrocosmos me quedé con una poker face increíble.
Pero esto es como todo con Stephen King. Te lo suelta todo de golpe, sin anestesia. Te sorprende, pero poco a poco lo asimilas. Te acosumbras y no decepciona para nada, es un final perfecto (y asqueroso también).
No te voy a suplicar que lo leas (mis sicarios se encargarán de eso). Pero no te asustes porque no da tanto miedo, y que no te eche para atrás que tenga 1.500 páginas, porque merece la pena. Lo disfrutarás durante más tiempo, se convertirá en una pequeña parte de tu vida cotidiana y podrás paladearlo a gusto
 CONCLUSIÓN:
Una traumática genialidad. Me ha enseñado que las arañas no son de fiar, que el tamaño sí importa y que los payasos son satánicos.


3 comentarios:

Adri dijo...

Mh... no sé si quiero leerlo desesperadamente o quemar todos los ejemplares del mundo para que semejante libro no caiga en mis manos. La verdad es que has despertado en mí la curiosidad, tengo más ganas de leerlo que de quemarlo. Pero con lo miedoso que soy, seguro que me arrepentiría. De todas maneras, gran reseña :D.

Mola mucho tu blog!

Elisa dijo...

Me encanta Stephen King, hace poco reseñé Cell (que te recomiendo sin duda alguna). Este aun no me lo lei, tengo muchos libros pendientes (uno de este autor, que posiblemente me traumatice de por vida).
Un artículo genial!!!!

crobl005 dijo...

Crees que el infierno es una lugar real? te tomas en serio este tema? me parece que este libro es mas complicado de lo que parece, pero me fascina mucho la foto que tomaste y tu review ha sido el mejor que he leido, me sentia mi sola en mi gusto por este libro!

Take Care,
Corina

 
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